5 ventajas de jugar en consola que han desaparecido.

5 ventajas de jugar en consola que han desaparecido.

5 ventajas de jugar en consola que han desaparecido. 1024 439 Alberto Marín

Jugar en consola ha sido siempre sinónimo de disfrutar de una serie de ventajas que, con el paso del tiempo, han ido evolucionando de una manera muy clara, y no siempre para bien. Seamos sinceros, jugar en consola hoy no ofrece la misma experiencia que en la década de los noventa, y no me refiero a los pormenores que han marcado los distintos avances tecnológicos, sino a la experiencia base en general.

Es una realidad indiscutible. En muchos aspectos la evolución que ha vivido el mundo de las videoconsolas ha sido positiva, eso tampoco es posible negarlo, pero en muchas otras cosas ha sido todo lo contrario. Sé muy bien de lo que hablo, al fin y al cabo mi primera consola fue una Atari 2600, y desde ahí he tenido muchísimas consolas hasta llegar a la PS4. No he comprado aún una PS5 por la situación del mercado, y porque no me corre ninguna prisa, la verdad.

Mi experiencia en el mundo de las consolas acumula ya más de 30 años, y no deja de crecer. Ya sabéis, el tiempo bien aprovechado es conocimiento, y este se acaba convirtiendo en sabiduría si se aprovecha como es debido, y si se contextualiza de una manera adecuada e imparcial.

Jugar en consola en los ochenta o en los noventa no tiene nada que ver con hacerlo hoy en día, es así de simple, y esto tiene cosas buenas y cosas malas. Está claro que jugar en consola sigue teniendo algunas ventajas, pero una parte de las ventajas originales que ofrecían dichas plataformas se han «quedado por el camino» como consecuencia de la evolución que estas han vivido, y ya no tienen ningún sentido por mucho que algunos se empeñen en repetirlas hasta el hartazgo.

En este artículo, voy a compartir con vosotros cinco ventajas de jugar en consolas que hoy, debido a esa evolución, han desaparecido por completo, y que por tanto debéis olvidar por mucho que todavía alguno se empeñe en intentar sacarlas a relucir tirando de calzador, o de interpretaciones totalmente equivocadas.

1.-Al jugar en consola te despreocupas del hardware

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Esto es mentira. Hace unos años esto era cierto porque, al final, las consolas utilizaban componentes especializados que no estaban disponibles en el mundo del PC, los juegos no necesitaban de una instalación en el disco duro y no se producían renovaciones intergeneracionales que nos hicieran sentir que nuestra consola estaba obsoleta.

El hardware especializado permitía a esas consolas envejecer mucho mejor, y daba a los desarrolladores una base sobre la que trabajar a un nivel más profundo. Sí, en ciertos casos esto era contraproducente al principio, pensad por ejemplo en lo complicado que era desarrollar juegos inicialmente para PS2 y para PS3, pero pensad también en el juego que dieron ambas consolas durante toda su vida útil. De hecho, los juegos más avanzados, técnicamente hablando, de PS3 llegaron en la etapa final de su ciclo de vida (The Last of Us fue lanzado en 2013).

Pero esto no es todo, en muchos casos jugar en consola también equivalía a tener un hardware muy potente, similar a la gama alta dentro de cada generación equivalente en PC, y en algunos casos su rendimiento era verdaderamente impresionante en sus primeros años de vida. PS3, por ejemplo, llegó en 2006 y contaba con una GPU similar a la GeForce 7900 GT (iba recortada en ROPs y bus de memoria). Dicha tarjeta gráfica era gama alta en 2006.

Pensad también en Xbox 360, que montó una GPU tan avanzada que utilizaba una arquitectura de shaders unificados en 2005. ¿No te sorprende? Pues piensa que la arquitectura de shaders unificados no debutó en el mundo de las tarjetas gráficas de consumo general hasta 2007, cuando se produjo el lanzamiento de las GeForce serie 8000. Ahora, las consolas utilizan un hardware adaptado que parte de la misma base que podemos encontrar en PC, y además el uso de APUs que integran CPU y GPU en un encapsulado también ha introducido limitaciones importantes.

Por otro lado, el salto a la instalación de juegos en unidades de almacenamiento internas con una capacidad limitada y las renovaciones intergeneracionales, PS4 Pro y Xbox One X, han hecho que el usuario que decide jugar en consola sienta lo mismo que el que juega en PC, que su sistema se ha quedado «viejo», o que necesita una ampliación de disco duro para poder seguir instalando juegos, o un SSD para que carguen más rápido.

2.-Los juegos siempre funcionarán bien en consola

Control a 17 FPS en PS4. Imagen por cortesía de Digital Foundry.

No es cierto. La verdad es que, en sentido estricto, nunca lo ha sido, ya que en la era de los 32 y 64 bits muchos juegos 3D tenían caídas de FPS tan grandes que llegaban a convertirse en pases de diapositivas, otros presentaban errores importantes, y algunos tenían que ser totalmente adaptados a motores gráficos específicos porque no llegaban al nivel de su homónimo de PC.

Creo que lo correcto sería decir que al jugar en consola tienes la ventaja de que sus juegos siempre funcionarán, pero no tiene por qué hacerlo bien. Puedo poner muchos ejemplos recientes, como el conocido Cyberpunk 2077, que no termina de ir fino en PS4 y Xbox One; Days Gone, que en su versión para PS4 tiene caídas de FPS y «rascadas» muy grandes, además de unos tiempos de carga insufribles; y también de Bloodborne, que también tiene caídas importantes de rendimiento y un «stuttering» mareante, y eso que es uno de mis juegos favoritos.

Seguir diciendo, o creyendo, que jugar en consola es una garantía de que los juegos siempre te funcionarán bien es una quimera que no tiene ningún sentido. De hecho, con el paso del tiempo, ocurrirá precisamente todo lo contrario, los juegos tenderán a ir peor porque el hardware de esta será más viejo y se quedará corto en potencia.

Los desarrolladores seguirán partiendo de ella como base mínima, y esto obrará «el milagro» de que funcione en un hardware viejo, pero la experiencia que disfrutarás puede llegar a ser terriblemente mala. Sí, juegos que en un PC equivalente quizá no arrancarían funcionarán en tu consola, pero con una calidad gráfica baja y una fluidez que no siempre será aceptable.

3.-Jugar en consola es mucho más cómodo que hacerlo en PC

Las consolas se han acercado mucho al PC, para bien y para mal.

Esta es una verdad a medias, pero tan a medias que ha perdido mucho del valor que tenía originalmente, y que por ello merece estar en esta lista. Antes, jugar con una consola sí que era realmente sencillo y cómodo, y no tenía nada que ver con jugar en PC. Me acuerdo perfectamente de que, para mover ciertos títulos en mi primer PC, tenía que instalarlos y ejecutarlos tirando de MS-DOS, en otros tenía que trastear con distintas configuraciones porque el sonido podía dar problemas, sobre todo en los más antiguos, y los drivers podían ser un calvario.

Esa realidad se ha mantenido en el mundo del PC, aunque la verdad es que se ha simplificado muchísimo. Hoy en día mantener un ordenador actualizado es algo que cualquier usuario con un poco de experiencia puede hacer, ya que los drivers y las actualizaciones se pueden realizar de forma automatizada y no suelen dar errores graves, y además la instalación y ejecución de juegos se ha reducido a unos pocos clics.

Resulta muy curioso, porque mientras que la experiencia de jugar en PC se ha simplificado y facilitado, en consolas ha ocurrido todo lo contrario. Antes, cuando llegaba a casa después de un duro día de colegio, abría la tapa de mi Master System II, introducía el Streets of Rage, encendía la tele y la consola, y a jugar. Hoy, si quiero echar un rato a un juego de PS4 tengo que instalarlo y actualizarlo, y puede que me encuentre con una actualización obligatoria del sistema de la consola que me haga perder tiempo. Por si eso fuera poco, si no tengo espacio en el disco duro, tendré que calentarme la cabeza para elegir qué borro y qué no.

Es cierto que, al final, una consola es una máquina especializada en videojuegos, pero su evolución la ha llevado a convertirse en un centro multimedia capaz de hacer cada vez más cosas, lo que al final la ha introducido de lleno en un proceso de «transformación parcial en PC» que, obviamente, ha afectado a la experiencia de uso. Dicha experiencia es cada vez más parecida a la de un PC, con todo lo que ello conlleva.

4.-La optimización hace milagros al jugar en consola

Cyberpunk 2077 PS4

Sí, jugar en consola te da esa ventaja de que los juegos te van a funcionar, pero esto no quiere decir que te vayan a funcionar bien, y tampoco debes cegarte con el milagro de la optimización, puesto que en muchos casos es un simple ajuste o reducción de calidad gráfica para apurar un poco de fluidez, algo que simplemente no se traslada al PC.

Los desarrolladores parten de la base de las consolas para intentar afinar al máximo el rendimiento, esto es cierto, pero el hardware es el que es, y al final los milagros no existen. Cuando un juego exigente funciona en una PS4 o en una Xbox One, normalmente lo hace tirando de resolución dinámica o reescalada, y de una configuración gráfica con ajustes inferiores al modo bajo de PC. También es normal encontrarse con un rendimiento que puede bajar de los 25 FPS.

Eso no es optimización, es meter con calzador un juego en una plataforma que no está realmente capacitada para ejecutarlo de una manera verdaderamente aceptable. Piensa de nuevo en Days Gone o en Cyberpunk 2077, pero también podemos irnos al reciente Elden Ring, que funciona en 900p en Xbox One, está configurado en calidad baja y tiene, a pesar de todo, caídas a 20 FPS. En PS4 la cosa mejora, pero la experiencia solo puede ser considerada como «pasable», palabras textuales de Thomas Morgan, de Digital Foundry.

Jugar en consola tiene a su favor que siempre será, mientras se encuentre dentro de su ciclo de vida útil, la plataforma base de la que partirán los desarrollos, y que siempre los desarrolladores siempre intentarán ajustarse al hardware de la plataforma menos potente, pero esto no quiere decir que la optimización vaya a ser un milagro permanente. Cyberpunk 2077 fue la mayor dosis de realidad de la historia reciente, pero hemos visto muchos otros ejemplos de que al final el hardware es el que es, como por ejemplo la terrible versión de Resident Evil 4 para PS2 o el Splinter Cell de dicha consola.https://www.youtube.com/embed/k_MBy3MX2nI

5.-Los juegos exclusivos hacen que jugar en consola sea más atractivo

Esto ya no es así. Hace tres años yo mismo lo consideraba como una importante ventaja, pero con los cambios de estrategia que han ejecutado Sony y Microsoft, cada vez más exclusivos de consolas están llegando al PC, una realidad que irá cada vez a más. Por otro lado, también hay que destacar que hay exclusivos de PS5 que llegarán a PC pero no a Xbox Series X-S, y exclusivos de Xbox Series X-S que llegarán a PC pero no a PS5. Esto hace que, al final, el PC acabe siendo el gran beneficiado.

Como recordaréis los que nos leéis a diario, en su momento compré una PS4 para poder jugar a Bloodborne, pero esa no fue la primera vez que un exclusivo me llevó a comprar una consola concreta. En su momento también elegí la NES porque me enamoré de Double Dragon II y de Ninja Gaiden, y lo mismo me ocurrió con Master System II por Sonic y su adaptación de Ninja Gaiden.

Days Gone en PC con calidad máxima

Los exclusivos vende consolas siempre han estado ahí pero su importancia se está reduciendo de forma drástica, y al final llegaremos a un punto en el que acabarán siendo meras exclusivas temporales. En este sentido, debemos entender que tanto Sony como Microsoft tienen que afrontar unos altos costes de desarrollo, y que lanzar juegos en varias plataformas es la mejor manera de recuperar esas inversiones.

Si nos limitamos a un enfoque consola frente a consola, los exclusivos seguirán jugando un papel importante, porque Sony no va a lanzar sus franquicias exclusivas en Xbox ni Microsoft las suyas en PlayStation, pero ambas sí las están llevando al PC, y esta es la clave de todo, que la fuerza de esos exclusivos se diluye cuando entra el PC en la ecuación.

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